MISIONES.UNO | Productores locales impulsan la floricultura tropical con especies como heliconias, musas y bromelias, en un emprendimiento que busca diversificar la chacra y abrir nuevos mercados, con acompañamiento técnico del INTA y proyección hacia la exportación.


La localidad de Montecarlo se consolida como un polo emergente en la producción de flores tropicales, con emprendimientos que apuestan a diversificar la chacra y abrirse paso en mercados nacionales e internacionales. Entre las especies que ganan protagonismo se destacan las heliconias, musas y cingiberáceas, valoradas por su rusticidad, alto rendimiento y creciente demanda.

En este contexto, Floresta Ava, el proyecto encabezado por el productor Juan D’Addario, avanza en la incorporación de nuevas variedades bajo un modelo agroecológico que busca posicionarse como alternativa productiva con potencial exportador. Desde su chacra familiar, ubicada frente al río Paraná, D’Addario recordó que la iniciativa surgió “casi por casualidad”, vinculada inicialmente al paisajismo. Con el tiempo, las capacitaciones y el acompañamiento técnico del INTA Montecarlo impulsaron la incorporación de más especies y la transformación de la actividad en una fuente de ingresos complementaria.

El productor destacó que la chacra reúne una amplia diversidad de flores tropicales, con predominio de heliconias y musas —género al que pertenece la banana—, entre ellas la Musa velutina, reconocida por su llamativa inflorescencia y frutos. También mencionó la presencia de bromelias nativas como el caraguatá o naná nativo, utilizadas tanto para flor de corte como para fruto decorativo. A su vez, las calateas forman parte del catálogo, aportando follaje para arreglos y, en algunos casos, inflorescencias aptas para la floricultura.

Consultado sobre los usos, D’Addario explicó que estas flores, por su tamaño y estructura, se destinan principalmente a ambientaciones de eventos, centros de mesa y espacios amplios como halls de hoteles. “No sirven tanto para ramos, sino más bien para arreglos grandes”, señaló, destacando que su mayor atractivo se encuentra en los mercados fuera de la provincia, donde lo exótico despierta un interés creciente.

Al proyectar el futuro del emprendimiento, el ingeniero sostuvo que el objetivo es “diversificar la chacra y generar un ingreso adicional”, sin dejar de lado el valor paisajístico del predio. Subrayó además que se trata de una actividad compatible con otras producciones, ya que muchas de estas especies requieren media sombra y pueden cultivarse sin interferir con los cultivos tradicionales.

Con el respaldo técnico del INTA y una demanda en constante crecimiento, Montecarlo afianza su camino en la floricultura tropical, consolidándose como una cadena productiva emergente en Misiones con capacidad para competir en mercados nacionales y, a futuro, proyectarse hacia la exportación.